Vamos a Comer…

Creo que me estoy poniendo vieja muy rápido…

No recuerdo exactamente cuándo comenzó a gustarme la cocina. Lo que si recuerdo es que siempre me ha gustado comer. Entonces, para poder comer hay que cocinar, ¿verdad? Comer y cocinar siempre van de la mano.

Hoy en día, gracias a las redes sociales no tenemos la necesidad de pensar en recetas. Simplemente entramos en Facebook o Instagram e inmediatamente vamos a conseguir videos con recetas.

Cuando era pequeña recuerdo que mi madre utilizaba libros de cocina para seguir recetas, ya los libros no son necesarios hoy en día, la verdad. Yo sigo haciendo casi lo mismo en realidad, pero en lugar de utilizar libros de cocina, simplemente entro en Facebook o Instagram y me aparecen videos de recetas automáticamente. También tengo un par de libros de cocina en casa que uso poco, pero que están ahí. La verdad es que simplemente entro en Instagram y consigo alguna receta que sea fácil de hacer y ya esta lista la cena. Estas son las paginas que sigo en Instagram y Facebook y de donde saco mis ideas de cocina:

 

Para mí, la parte mas importante de cocinar es ir a comprar comida en el supermercado. No a todo el mundo le gusta ir al super. Pero para mí ir al supermercado a comprar mis alimentos, se ha convertido mas en un hobby que en algo que tengo que hacer por necesidad. Disfruto el caminar por los pasillos y detallar cada cosa que compro, no nada mas el precio. Suena un poco fastidioso, pero a mi me gusta hacer mi lista e ir a comprar todos los fines de semana.

Recuerdo que cuando era pequeña, siempre iba con mis padres al supermercado. Me gustaba mirar y elegir yo misma lo que quería comprar. No me molestaba en realidad, mas bien creo que lo disfrutaba. Y todavía me sigue gustando. Ir al supermercado además de ser una necesidad, me relaja. Caminar por los pasillos del supermercado hace que me olvide por un momento de las cosas que están pasando en mi vida diaria. Y cuando cocino, me pasa lo mismo.

Yo creo que ir al super y cocinar ayudan a desestresarte. Esto sucede porque se requiere mucha atención y concentración al momento de hacerlo. No significa que no se puedan hacer varias cosas mientras cocinas o haces la compra, pero si se requiere mucha concentración y fuerza de voluntad.

Hace un par de días, no me sentía nada bien. Quería regresarme a mi casa y no quería ni ver ni hablar con nadie. En cuanto llegué a mi casa, me di cuenta de que no tenia nada de comida en la nevera y que tenia que cocinar mi almuerzo para llevar al trabajo al día siguiente. No lo pensé mucho, y comencé a cocinar con lo que conseguí en mi nevera. Inmediatamente note como mi humor cambio drásticamente. Comencé a sonreír y estaba llena de energía. Tanto así, que creo que me quede despierta hasta tarde esa noche. No fue porque cocine toda la noche, pero simplemente porque tenía energía y mi mente seguía activa.

Me sentí igual un día después que salí del trabajo. Sabia que tenia que ir al super a comprar unas cosas que necesitaba, pero estaba bien cansada y no tenia ganas de nada. Al momento que saque mi lista de la compra de mi bolsillo y comencé a caminar por los pasillos del super, me olvide de lo cansada que estaba y comencé a buscar lo que necesitaba. Una vez que llegue a casa y organice mi compra, comencé a cocinar para la cena. Se me había olvidado por completo el cansancio. Cocinar para mí, la verdad es que cambia mi estado de animo por completo.

Ahora, no a todo el mundo le gusta cocinar. Si lo vas a hacer, tiene que gustarte porque sino en lugar de mejorar tu estado de ánimo, puede que lo empeore y la comida no te saldrá igual de rica.

Yo no necesariamente cocino todos los días, pero los domingos trato de preparar almuerzos y cenas que me den para un par de días. Trato de escribir y planear que voy a comer cada día, ya que así es más fácil a la hora de ir a hacer mercado. También es práctico, porque si no sabes que comer al momento, lo mas probable es que acabes ordenando una pizza o comiendo en la calle.

A mi me gusta comer, a ustedes también, ¿no?

Entonces, vamos a cocinar…

Tote.

Let’s Go Eat…

I think I’m getting old …

I don’t remember exactly when my love for cooking started, but what I do remember is that I’ve always loved eating. And in order to eat, then I must cook. Both cooking and eating will always go together.

Today with the help of Social Media we don’t really have to think about what to cook. We can just go into google and type what we feel like eating, and we will get a recipe.

When I was still a kid, I remember my mom had cooking books and sometimes she would follow recipes from these books. Technically I am doing the same right now, but instead of going into cooking books, I will just go to Instagram or Facebook and a food video will pop up. I still own some cooking books that I use every now and then. Facebook and Instagram are my go-to pages when I am in need of something quick and not so easy sometimes. Here are some of the pages I follow on Instagram and Facebook for recipe ideas:

Now, the most important part of cooking is going grocery shopping. From my experience, not everyone likes going food shopping. To me, going to the grocery store has become more of a hobby and less of an activity. I enjoy going to the store and choosing carefully every vegetable I’m buying. It sounds a bit annoying, but I do take my time and my shopping list to the store every weekend.

I remember I liked going grocery shopping with my parents when I was little. I would go to the store with them and choose what I wanted. It didn’t bother me as a kid, I enjoyed it then and I still enjoy it now. Grocery shopping for me, other than being a necessity [because I need to buy stuff, so I can cook], it relaxes me. It makes me forget about what’s going on in my head. Cooking does the same for me too.

I think cooking and grocery shopping are good de-stressors because they require a lot of attention to detail and concentration. It does not necessarily mean that you can’t do anything else at the same time, but it does take a lot of energy and effort.

There was one day this week when I was not feeling my best. I did not want to talk to anyone, and I just wanted to come back home and go straight to bed. As soon as I got back, I realized I did not have anything in the fridge and that I had to make lunch for the next day to take to work. Without thinking too much, I started cooking and my mood changed immediately. I was smiling again and full of energy, so much that I went to bed a bit late that night. And it wasn’t because of the cooking, but because my mind was still active, even after the cooking was done.

I had the same feeling after work one day. I knew I had to get some groceries, but I really wasn’t in the mood. I pull out my shopping list from my pocket, grabbed my basket and started walking. As soon as I started looking for my food, I completely forgot about how I was feeling and was walking around the grocery store with a smile [almost]. Once I got home, I forgot that I was tired, I organized the groceries and started cooking. Cooking really is a mood changer for me. But again, you have to enjoy it because if you don’t, then, it will just put you in a bad mood and the food won’t taste as good.

I don’t cook every day, but I do cook every Sunday to have enough food for the next couple of days, at least. I write and plan my meals and based on that, I make my grocery list. Better than having to think on the spot what to cook. It really is about being organized and making the time to cook and shop.

I like eating, and so does everyone, no?

Now, let’s get to cooking.

Tote.